Un análisis a la «Santofilia»
Autora María Fernanda Yugdar
Un análisis a la «Santofilia»
Veinte siglos de santos y el mundo, sigue igual.
(Peor, para algunos)
¿Qué significa «ser Santo»?
Y a partir de eso: ¿Qué hace Santa a una persona?
¿Morir por amor a la eucaristía?
Los que tratamos de seguir a Jesús, deberíamos estar más atentos a su mensaje y no distraernos con cosas que poco a nada tienen que ver con él o su mensaje.
Porque ¿Cuál fue el motor que motivó a Jesús?
¿Cuál fue su mensaje?
Claro y reiterativo: El necesitado.
En el evangelio tenemos prueba acabada de que cualquier alabanza a su persona, él la consideraba una pérdida de tiempo…
¿Qué gana el niño que es violado, o el que está muriendo de hambre, o los miles de personas que mueren en las guerras, con que una niña muera por amor a una hostia consagrada?
El estudio de la Biblia bajo la luz del Jesús histórico, emociona. Vamos descubriendo (con mayor o menor dificultad), la cantidad de “buenas nuevas” que quedaron sepultadas bajo interpretaciones atravesadas por la cultura del lector. Lectura que además, estaban descontextualizadas del mismo texto tanto, como del contexto en el que fue creada la composición.
Entre tanto tesoro, encontramos algo muy fuerte pero esclarecedor:
-El judío ponía a Dios por encima del hombre.
-Jesús puso primero al hombre y después a Dios.
Una idea impensable, irreverente, casi blasfema. Casi imposible de aceptar para para aquel tiempo…
Y también para este…
¿Será por eso que ciertos dichos de Jesús fueron más bien olvidados o maquillados mediante «reinterpretaciones», debido a que su postura, todavía hoy sigue siendo profundamente incómoda por lo disruptiva?
Volviendo al tema de la santidad, los relatos y narraciones que se hacen en torno a la vida de un santo, están, lógicamente, destinadas a engrandecer tanto a la figura como al hecho. Son decoradas y adornadas (sin malicia) con diferentes recursos y licencias (poéticas o fantásticas) de tal manera, que el lector sensible a estos contenidos, llega sin más salida, al desarrollo de una admiración extasiada ante la figura del santo. Fenómeno que no en pocas ocasiones, colocó al santo, su vida y su mensaje, por sobre la figura de Jesús, su vida y su mensaje.
Hoy justificamos los desbordes de estos relatos enmarcándolos dentro en un «género literario».
Pero seamos sinceros ¿cuántos saben eso?
El estudio del Jesús histórico no es inocuo, no es fácil y se lo encara con mucho trabajo, atravesando un duro camino lleno de duelos.
Duelos en relación a nuestras creencias y en algunos casos, hasta la pérdida paradójica de vínculos afectivos. Todo eso por el hambre de poder acercarnos, al menos de manera algo más aproximada, a la piel de Jesús; un hombre que fracturó su cultura con un cambio épico de tal envergadura que lo llevó a la muerte.
A pesar de su increíble valentía, seguimos distraídos.
Sé que es mi opinión, pero este espacio está para eso.
Creo que como cristianos debemos mirar a Jesús que es bastante y suficiente sin desviar la mirada a aquello que nos desvía de su camino.
De hecho, la Fundación para el Diálogo entre la «Ciencia y la Fe», trabaja para eso, para sacar los ropajes que nos fueron alejando durante tantos siglos, del camino que Jesús murió por mostrarnos….
El problema que encuentro en estos relatos, es cuando lo romántico, lo doloroso, lo extraordinario, devora el proyecto de Jesús.
Pone a gente de rodillas rezándole a figuras más o menos fantásticas…
¿Eso está mal?
No soy quién para decirlo, pero aun así, no creo que lo esté si no hace sufrir a nadie.
No obstante eso ¿Jesús no nos resulta suficiente para inspirar un cambio?
¿Dónde se ubica su sueño, entre tantos éxtasis mortales?
¿Para dónde estamos mirando?
¿Qué nos hace Santos?

Autora María Fernanda Yugdar


Excelente, gracias Fer.
Lo que podemos concluir, Maria Fernanda, es que el cristianismo se ha alejado, casi exponencialmente, de Jesús.
El profeta de pues descalzos, manos con cayos, el hombre que no prometía una «dicha futura» , sino un reino de Dios acá en este mundo.
Me parece justo no culpar al que se arrodilla ante los santos, sino a la institución que, definitivamente, se olvidó de Jesús…
Estoy muy agradecida por este trabajo!!! Muchas gracias Fernanda!!! Se me ocurre pensar en esto, tal vez no esté muy orientada, pero ahí va: El desafío imperante nos lleva a estudiar indefectiblemente. No hay otra. Tal vez, para los que quedamos bastante fuera de lo que ya no se puede seguir repitiendo, de lo inconciliable, el ver de generar redes, algún tipo de espacio desde este desafío al que está abocada la Fundación, para vincular lo aprendido a espacios de intercambio, descubrir juntos está nueva iglesia, o comunidades. Creo que internalizar, apropiarse como modo de vida, hacer esa transposición de la valiosa información al día a día, es un proceso que no siempre se descubre o se visibiliza con claridad, o no se tienen las herramientas suficientes y mucho se evapora. Así todo resulta tan lento. Ariel hace un trabajo increíble, no dejo de sorprenderme , y admirarlo. Cómo colaborar mejor con semejante tarea? Gracias Fer, gracias.
Muchas gracias por este espacio.
Pienso que como verdaderos seguidores de Cristo es importante buscar (hablando de Santos y en el mes de San Ignacio de Loyola) lo que más nos conduce al fin para el que hemos sido criados, buscando y hallando a Dios en todas las cosas y sabiendo discernir. A través del discernimiento de espíritus he ido captando la religión que me fueron enseñando desde chica, súper infantilizada y mágica (pura mística) e ir haciendo un trabajo de madurez espiritual en la que se unen y conviven la mística y la profesía, intentando ser contemplativa en la acción (que no tiene nada que ver con el activismo). Y fui descubriendo que de nada vale ir a misa todos los domingos, si no comparto lo que tengo con mis hermanos más necesitados, si no salgo a las periferias y no cruzo hacia las otras orillas para tocar la carne sufriente, si no escucho, si no sano, tal como lo hacía Jesús. Pero es importante pasar del dios de los fetiches (falsas imágenes de Dios, por eso en minúscula) al Dios de Jesús siempre en mayúsculas.
Me encanto y emocionó este articulo, tan sentido breve y profundo, ojalá tuvieramos mas respuestas para el ultimo interrogante. Cuanto más conocemos al Jesús Histórico y ahora al Pablo histórico a través de estos cursos maravillosos de Fundación Diálogo, más le admiramos, y seguirlo, será como vamos pudiendo, pero sin tantas vendas en los ojos, FELICITACIONES!